Historia de la cafetera

A principios del siglo XX, mientras que algunos fabricantes de café tendían a la uniformidad del diseño (cafeteras con filtro especial), empiezan a aparecer una gran variedad de diferencias de estilo.

En particular, un diseño concreto que requería dos cámaras totalmente independientes unidas en forma de reloj de arena, parecía inspirar a los diseñadores industriales de cafeteras. El interés en los nuevos diseños de cafeteras revivió con la introducción de la marca "Silex", basados en modelos desarrollados por las amas de casa de Massachusetts Ann Bridges y Mrs. Sutton. El empleo de un nuevo material, el Pyrex, resolvió el problema de la fragilidad y la vulnerabilidad que habían sido un problema de estas máquinas.

Durante la década de 1930, predominaron los diseños sencillos, cada vez más cafeteras se fabrican en metal. Fue en esta epoca cuando aparecio la cafetera de vacio de Sunbeam, diseñado por el famoso diseñador industrial Alfonso Iannelli. La popularidad del vidrio y el Pyrex revivió durante la Segunda Guerra Mundial, ya que el aluminio, cromo y otros metales que tradicionalmente se habían empleado para fabricar cafeteras se volvieron poco disponibles.

Posteriormente se empezaron a notar los avances tecnológicos. Se hizó hincapié en la capacidad del dispositivo para cumplir con los estándares de temperatura, asi como el tiempo de elaboración del café.

Mas tarde, debido al incremento de la demanda tras la posguerra los fabricantes comenzaron a normalizar mas sus diseños. Se empezaron a introducer plásticos y materiales compuestos para la fabricación de las carcasas de las cafeteras. El objetivo era reemplazar el metal y abaratar así los costes de las cafeteras.

En los años 90 los consumidores demandan diseños más atractivos y la industria comienza a desarrollar diseños mas agresivos e innovadores, que rompen con la linea tradicional de cafeteras, resultando unos diseños con una amplia variedad de colores y estilos.